Ansiedad

ANSIEDAD SINTOMAS

COMO CONTROLAR LA ANSIEDAD?

¿Qué es la ansiedad? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Cómo controlar la ansiedad?

3 Ejemplos de CÓMO CONTROLAR LA ANSIEDAD

Ejemplo 1: Te llama el jefe al despacho.

Piensas lo peor: ¿Me querrá echar? ¿Me querrá bajar el sueldo? ¿Tiene problemas conmigo? ¿Le habrán contado algo de mí malo?

Empiezas a sentirte fatal: Te agobias. Te cuesta respirar. Hiperventilas. Tienes ganas de salir corriendo, de huir. ¿Para qué quedarte? Te sudan las manos. Miras a izquierda y derecha. Te mueves nerviosamente… ¡No puedes más!

Es el momento de parar: respira mientras cuentas 1, 2, 3; no lo sueltes mientras cuentas 1, 2, 3; suéltalo mientras cuentas 1, 2, 3; no respiras mientras cuentas 1, 2, 3. Así has reducido tus pulsaciones, y has conseguido distraerte unos segundos. Ahora puedes pensar con más claridad, y has parado un poco la espiral de ansiedad.

Ahora reconoce qué pensamientos te están sacando de quicio, y enfréntate a ellos. Uno a uno. Dando un argumento de porqué no tiene que ser así. Todo ello antes de que la espiral siga subiendo, porque si sube demasiado será más complicado pararla. Y recuerda que sólo ha sucedido una realidad: que te llama el jefe al despacho, y todo lo demás sólo está en tus pensamientos.

Ejemplo 2: Hora de acostar a tu hijo

Piensas lo peor: Y ahora el infierno de todos los días. Empezará a llorar, a tirarse al suelo con rabietas, chillará y los vecinos pensarán que le estoy matando! Terminaré yéndome a la cama a las mil, con cansancio para tres días.. No puedo más. Es lo de cada noche…

Y empiezas el mismo proceso de antes, porque con esos pensamientos, te sentirás fatal. Para. Recupera el control. Tira por tierra esos pensamientos derrotistas.

Ejemplo 3: Tienes delante a una persona interesante y atractiva, quieres dar un primer paso…

Piensas lo peor: Lo mismo de siempre: me mirará y pensará que no quiere nada conmigo… a lo mejor hasta tengo suerte y no se ríe en mi cara. Porque ya veremos si no termina burlándose o mandándome lejos. (…) Eso no. No puedo. Sería otra humillación. Como siempre. Y después se irá con su grupo a mofarse y reírse de mí… ¡Cómo sudo! Quiero irme de aquí ahora mismo. Me cuesta respirar.


Ansiedad definición

La ansiedad es una respuesta aprendida, y por lo tanto se puede “desaprender”, disminuyendo los niveles de ansiedad, e incluso llegando a eliminarla. 

La ansiedad, según la Real Academia Española ©, es un estado de agitación, inquietud y de zozobra de ánimo. Una angustia que nos desasosiega, y que acompaña a otras muchas enfermedades. 

Esta sensación de ansiedad, que se provoca en la mayoría de los casos a partir de una situación traumática, o de una situación de estrés mantenida en el tiempo, no nos permite ser nosotros mismo.

El estrés es una reacción universal y buena, que ayuda al ser humano a sobrevivir, poniéndonos en alerta y preparándonos para luchar o huir. ¿Pero qué ocurre si el estrés se mantiene en el tiempo? Que puede llegar a una situación de “estrés malo”, crónico, derivar en ansiedad, y ésta en depresión... La buena noticia, la esperanza, es que la ansiedad se puede “desaprender”, con ayuda profesional a veces, y siempre con trabajo personal sistemático y consciente.

 

Ansiedad síntomas

Los síntomas de la ansiedad son similares a los del estrés, pero en niveles muy superiores. Esto es: palpitaciones, aumento de la frecuencia cardiaca - pulsaciones, opresión en el pecho, dificultad para respirar, sudor, escalofríos, temblores, mareos, náuseas, nerviosismo, cansancio, problemas para dormir, problemas intestinales y digestivos, hiperventilación, ahogo... 

Estos síntomas pueden resultar inhabilitantes para la vida, pero la ansiedad es un proceso aprendido de forma inconsciente, que puede revertirse. En los casos leves bastará con tu trabajo personal y algo de ayuda profesional, y en casos donde la ansiedad haya alcanzado otros niveles más severos debido a experiencias traumáticas previas o cuadros crónicos, la ayuda y el camino se tomarán más tiempo.

Entre los trastornos de ansiedad más severos se encuentran la agorafobia, la ansiedad generalizada, ansiedad social, fobia especifica...

CONTROLAR LA ANSIEDAD

Es fundamental que además de los pasos que se indican a continuación, se trate en todo momento de tener una vida con un nivel aceptable de estrés; es decir, que no se parta de un estado constante de nerviosismo y aceleración. Hacer ejercicio. Dormir al menos 7 horas. Parar al menos 1 vez cada 4 horas para respirar de forma consciente…

Dentro del campo de la psicología la ansiedad puede disminuirse, llegando a eliminarla, mediante técnicas de reestructuración cognitiva, es decir: aprender a pensar distinto.

Sucede algo en tu vida, y lo vives en función de lo que “te dices” sobre lo que sucedió, porque el pensamiento provoca una emoción en ti, y la emoción da lugar a un comportamiento. Si cambias el pensamiento malo que se te viene a la cabeza, por un pensamiento bueno, ¡mejorará todo al instante!

¿Por qué de forma inconsciente viene antes el pensamiento malo, en lugar del bueno? Porque estamos programados para sobrevivir, y las experiencias negativas del pasado se marcan más que las positivas, porque tenerlas presentes nos ayuda más a estar a salvo. Estos pensamiento automáticos o atajos mentales o heurísticos, nos ayudan en las mil decisiones diarias, pero pueden jugar malas pasadas si toman el control y no están “acertando” en lo que nos dictan, porque pueden llegar a paralizarnos.

Los pensamientos automáticos o atajos mentales o heurísticos vienen de nuestras experiencias vividas, de nuestras creencias, de lo que hemos aprendido y nuestro bagaje como personas.

Sabiendo identificar en qué situación aparece la ansiedad, y qué pensamiento automático - atajo mental - heurístico me lo está provocando, puedo empezar el proceso para “re educarme”.

La teoría de Aaron Beck, basada en reestructurar el pensamiento mediante terapia cognitiva, divide el proceso en cuatro etapas:

  1. Fase educativa, entendiendo qué sucede con los pensamientos automáticos, y cómo cambian la emoción.

  2. Fase de entrenamiento, para identificarlos.

  3. Aplicación 1: Enfrentarnos a ellos.

  4. Aplicación 2: CAMBIAR EL PENSAMIENTO AUTOMÁTICO. Distinto pensamiento; distinta emoción; distinto comportamiento.

Hay mil situaciones en nuestra diaria que pueden derivar en un ataque de ansiedad si no gestionan bien. Pero esas mil situaciones son oportunidades para practicar y lograr cambiar. Se puede. Tú puedes.

Y ahora dime, ¿cuál ha sido el último pensamiento que te llevó a una espiral de ansiedad?

Saludos de Ana Llorens, escribiendo para el gabinete psicológico ANA LLORENS.

¡Empodérate conmigo!