Divorcio: a donde puedo acudir?

Hay dos rupturas: la del alma, cuando te das cuenta de que se ha acabado (separación emocional), y la separación física que llega con el divorcio.

El divorcio con hijos es más complicado aún, porque si los padres no lo llevamos bien, podemos contarles más de lo que deben saber…

¡Error! Si lo hacemos, nuestros hijos podrían desarrollar apego inseguro y apego evitativo, con problemas en sus relaciones futuras de pareja por sentir que no pueden fiarse de nadie.

Les podríamos estar provocando que de mayores tuvieran miedo al compromiso, y salieran corriendo de sus relaciones, o que fueran unos inseguros celosos y absorbentes, con miedo al abandono.

“Como papá se fue con María y nos abandonó, los hombres no son buenos”.

“Como mamá se enrolló con Antonio, todas las mujeres son malas”.

Fastidiar al otro usando a los hijos, es terrorismo emocional y les deja secuelas de por vida. ¡No dejes que eso pase!

Ante sus preguntas el mensaje debería ser: “Esto son cosas de papá y de mamá”, o “de mamá y de mami”, o “de papá y papi”.

Si ves que se está complicando el divorcio, te vendrán bien apoyo y orientación para el camino.

 ¿Conoces algún caso así?