Dónde te pones respecto a lo demás de tu vida?

Cuántas necesidades de las que tienes son reales, y cuántas sólo una ilusión que te auto-generas?

Cuántas cosas son realmente necesarias para ser feliz, y cuántas no son necesarias, y además te impiden alcanzar la felicidad? 

Es importante aligerar el equipaje con el que vamos por la vida, porque es la mejor forma de ser felices con lo importante. Ni un gramo más de peso!

 

Es muy importante que sepamos cuáles son nuestras prioridades en la vida, y qué papel ocupamos en esa pirámide.

Te propongo que elijas las 3 cosas más importantes, y que las ordenes de lo más importante a lo menos.

Hijos? Padres? Pareja? Trabajo? Yo? ...

¿Dónde quedo yo en la ecuación?

Hay que tenerlo claro, sobre todo para uno mismo. Puede que consideres que no es políticamente correcto ponerte lo primero en tu pirámide, sin embargo es fundamental que estés en un puesto prioritario.

Ponernos en el puesto número 1, y que nuestros hijos son el puesto número 2, o lo es el trabajo, o el resto de cosas importantes en nuestra vida, no debe hacernos sentir culpables. 

Es muy importante que estemos en un sitio privilegiado, y que nos cuidemos... Si no nos ponemos en un puesto importante de nuestra vida, ¿qué podremos ofrecer a los demás?

Si no estamos para nosotros mismos, y es bastante complicado poder darnos a los demás porque no tendremos nada que ofrecer (o será poco). Esto conlleva saber poner límites y saber decir NO. 

Analiza dónde estás en tu pirámide, y después piensa:

¿es ahí donde quiero estar? 

Un ejemplo de esos tres puntos de la vida, ordenados para una persona, podrían ser:

  1. Hijos - pareja - padres - amigos
  2. El trabajo
  3. Yo?

     

    Es un ejercicio sencillo, y arroja mucha luz a nuestra vida, ya que nos permite saber realmente dónde nos ponemos nosotros mismos, en función del resto de cosas importantes.

    Si nuestros hijos son lo primero, el trabajo lo segundo y nosotros lo último..., puede que no estemos dándonos el cariño y lugar a nosotros mismos.

    Las cosas realmente importantes no son tantas, por eso es muy importante discernir entre las que sí lo son... y el resto. Así sabremos poner cada cosa en su lugar, y dedicaremos la energía necesaria a cada cosa.

    Resumiendo:

    1. Ordena en tu vida las 3 cosas más importantes, y mira dónde estás tú.
    2. Si no te gusta dónde te pones, trabaja para cambiarlo.
    3. En función de esas prioridades, dale el peso real a las necesidades.

     

    Sabes dónde estás tú en tu pirámide? 

     

    Saludos de Ana Llorens, escribiendo para empoderateconmigo.com

    Si quieres ayuda para trabajar este tema, contacta con nuestro equipo en: hola@anallorens.es